"Casas de ensueño en la playa de Gaza", los negocios de empresas israelíes entre escombros y muerte

Marc Vandepitte denunció: "Mientras miles de cadáveres yacen aún bajo los escombros, una importante empresa inmobiliaria israelí que construye casas para colonos judíos en Cisjordania ha difundido anuncios de venta de casas en Gaza".

Del árbol caído todos hacen leña. La empresa inmobiliaria Harey Zahav, conocida por construir casas para colonos en Cisjordania, ha anunciado un nuevo proyecto que aprovecha el genocidio de Gaza.

En el pasado ya se habían filtrado planes para expulsar a todos los residentes de Gaza al extranjero. Las fuerzas de extrema derecha de Israel se contienen cada vez menos y se manifiestan ahora abiertamente a favor de la limpieza étnica a gran escala.

Como David Azoula, por ejemplo, el presidente del consejo de Metula, ciudad del norte de Israel. Según él, toda la Franja de Gaza debería ser "vaciada y arrasada, como en Auschwitz".

La empresa inmobiliaria tiene previsto construir viviendas en la franja costera de Gaza. Los anuncios incluyen eslóganes como "Despierta, una casa en la playa no es un sueño".

Ya se han facilitado bocetos de dónde estarán esas viviendas y se especula sobre cómo se llevará a cabo la reconstrucción. Incluso ya se mencionan los precios de preventa.

Otra ilustración muestra también los nombres de los futuros asentamientos: Maale Atzmona, Oren y Neve Katif. Estos nombres se refieren a los de los asentamientos preexistentes en la Franja de Gaza.

El anuncio dice: "Nosotros, Harey Zahav, estamos trabajando para preparar el regreso a Gush Katif. Nuestros trabajadores trabajan para rehabilitar la región, limpiar la basura y deportar a los ocupantes (palestinos). Esperamos que en un futuro próximo los secuestrados y nuestros soldados regresen de algún modo a sus hogares, y podamos iniciar la construcción en toda la zona de Gush Katif, en la Franja de Gaza".

Gush Katif era un bloque de asentamientos israelíes fundados en la Franja de Gaza a principios de la década de 1970, pero cuyos residentes se vieron obligados a irse en 2005 como consecuencia del Plan de Retirada de Gaza.

Implícitamente, la empresa inmobiliaria sugiere que está cooperando con los soldados israelíes en Gaza.

La construcción de asentamientos sobre las ruinas de hogares palestinos destruidos evoca dolorosos recuerdos de la Nakba, cuando más de 500 ciudades y pueblos palestinos fueron arrasados por las milicias sionistas y 750.000 palestinos fueron deportados.

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Ya no se trata de una guerra contra Hamas, es una guerra contra el pueblo palestinos. El 7 de octubre es la excusa para hacer realidad el antiguo sueño mesiánico del Gran Israel, desde el mar hasta el río.

Mientras se está produciendo ante nuestros ojos el genocidio, los países occidentales no toman ninguna medida y permiten que desde nuestros puertos se suministren armas para este genocidio. Sí, hubo algunas condenas provisionales, pero eso es todo. No habrá sanciones diplomáticas y mucho menos económicas. Eso convierte a Occidente en cómplice. Nunca podremos decir que no lo sabíamos.

Fuentes: Marc Vandepitte para DeWereldMorgen.be / Traducido y editado por Rebelion.org