Madre de Velat Kaya: "El silencio mata a nuestros hijos"

"Estamos con nuestros hijos, no daremos un paso atrás"

La resistencia de las huelgas de hambre, liderada por Leyla Güven, contra el aislamiento de Öcalan se extendió a todas las prisiones de Turquía y Kurdistán el 1 de marzo, así como a muchas ciudades de Europa y alrededor del mundo.

La huelga de hambre está causando muchos problemas de salud a los activistas que la llevan a cabo.

La situación es particularmente dura para los presos en huelga de hambre ya que no se les da la atención apropiada. Los presos del PKK y del PAJK llevan en huelga de hambre desde el 16 de diciembre de 2018. Muchos ya han pasado el umbral crítico y están sufriendo síntomas graves en los órganos vitales, así como otros problemas de salud igualmente preocupantes.

Para el 1 de marzo el número de presos en huelga de hambre llegó a los 2.000. Velat Kaya, que lleva en huelga de hambre 49 días en la prisión de Manis-Akhisar, es uno de esos presos.

“Siempre ha estado interesado en política”

La madre de Kaya, Yasemin Kaya, ha hablado con ANF sobre la resistencia de la huelga de hambre de su hijo y ha dicho que pudieron visitarlo y comprobaron que su estado de salud es preocupante. La familia tuvo que irse de Çinar en los 90 debido a la represión del estado turco y migraron a Amed donde nació Velat.

Yasemin Kaya, que ha dicho que su hijo siempre ha sido trabajador y responsable, añadió que: “Desde que es muy joven siempre ha estado interesado en política. Cuando le enviamos a la escuela, no estudió mucho, prefería ir a manifestaciones y acciones”.

Durante los días del intento de golpe de estado del 15 de julio, cuenta Yasemin, “Vedat había ido a Estambul a visitar a su tía. En un puesto de vigilancia militar le pidieron su carnet de identidad, cuando se dieron cuenta de que era kurdo, le quitaron su teléfono. Comprobaron lo que había compartido en las redes sociales y le arrestaron. Mi hijo fue torturado durante 8 días. Tras la tortura y los insultos, le arrojaron en una celda. Cuatro meses más tarde fue condenado a 6 años y 10 meses de prisión”.

Mal estado de salud

Tras su arresto, Velat Kaya, fue deportado a Manisa Akhisar porque había estado en huelga de hambre previamente durante 3 días. Yasemin ha dicho que estuvo un año sin poder ver a su hijo: “Mi hijo inició la huelga de hambre indefinida el 1 de marzo. Su estado de salud es malo”.

La madre de Velat Kaya añadió que “la esposa de Velat había ido a visitarlo. Nos contó que tiene heridas en su cuerpo debido a la huelga y sus ojos están rojos, y ha perdido 7 kilos. El problema tiene que resolverse lo ante posible. El aislamiento de Öcalan debe ser derogado. Nuestros hijos deberían poder abandonar la huelga de hambre sin sufrir más perjuicios a su salud”.

“Estaremos en huelga hasta que se derogue el aislamiento”

Yasemin Kara pudo hablar con su hijo por teléfono y pudo saber que no se encontraban bien. “No está bien, y algunos de sus amigos llevan 100 días en huelga de hambre. Tienen dificultades para andar y hablar”.

 

Yasemin Kaya  ha hecho un llamamiento a todo el mundo para que sean sensibles y actúen y ha confirmado que los presos tienen una fuerte determinación para continuar con la huelga de hambre hasta que el aislamiento de Öcalan sea derogado.

“No hay vuela atrás”

Un amigo que estaba en la misma ala de la prisión que su hijo Velat lleva en huelga de hambre más de 120 días, ha dicho Yasemin Kaya: “Su amigo está muy enfermo y Velat siempre habla de él. Él saca fuerza de su amigo”.

Las madres han realizado una huelga de hambre de 3 días en Amed Bar.

“Queremos que todas las familias sean sensibles sobre esto. Queremos que se rebelen contra esta situación. Las muertes llegaran de este silencio. Basta. Debemos apoyarnos los unos a los otros y defender a nuestros hijos. Continuaremos con nuestros hijos. Nuestras acciones continuarán hasta que nos liberemos del aislamiento contra nuestro liderazgo y nuestros hijos. Estamos con nuestros hijos y no daremos un paso atrás”.