Un civil asesinado y otro secuestrado en el Afrin ocupado

Afrin lleva ocupado por Turquía desde marzo de 2018. Los secuestros son una fuente común de ingresos de los mercenarios islamistas del Estado turco.

Las fuerzas de ocupación turcas y sus aliados yihadistas continúan sus ataques inhumanos contra civiles en la región ocupada de Afrin.

La Organización de Derechos Humanos de Afrin informa que las fuerzas ocupantes han atacado recientemente a un civil llamado Mihemed. El hombre, que procedía del distrito de Bilbile y se trasladó al distrito de Jindires tras la ocupación turca, fue secuestrado por el grupo mercenario afiliado a Turquía, Jabhat al-Shamiya, el 30 de agosto. Fue sujeto a tortura y su estado de salud empeoró antes de ser finalmente liberado. Fue entonces ingresado en Jindires, pero perdió la vida a causa de las heridas críticas que sufrió.

Por otro lado, el grupo Ahrar al-Sharqiya, respaldado por Turquía, secuestró a Murad Reşîd Mihemed, de 58 años de edad, el 31 de agosto. El hombre, de la población de Yalanqoz en el distrito de Jindires, fue secuestrado mientras se dirigía a Azaz. Su dinero y pertnencias fueron confiscados y él permanece en paradero desconocido.

La Organización de Derechos Humanos de Afrin ha añadido que el hijo de Murad Reşîd Mihemed fue también secuestrado por los mercenarios hace alrededor de un año, y fue liberado a cambio de un rescate.

El 24 de agosto, los invasores registraron la casa de un civil llamado Abdulah Hisên Mistefa, quien fue torturado y a quien se le confiscó todo su dinero.

El 19 de agosto, Selwa Ehmed Şaşo, de 14 años de edad y natural de la población de Dargire en Mabata, fue secuestrado en Afrin.

Mihemed Nûrî Şêxo (50) y Abdurehman Nûrî Şêxo (45), de la misma población, fueron también secuestrados el 18 de agosto.

Mihemed Qere Bin Mamedî, de la población de Xilnere en el distrito de Shiye, fue secuestrado el 13 de agosto y su paradero sigue siendo desconocido desde entonces.

El 8 de agosto, las fuerzas de ocupación secuestraron a Hisên Abdurehman Osman (68), Izet Mihemed Osman (58), Xelîl Izet Osman (23), Mistefa Elûş (46), Osman Mihemed Reşo (65) y Ferîde Ebdo (35), todos de la población de Çolaqa en el distrito de Jindires.

El civil Rocan Hisên (28), que fue secuestrado en el mismo pueblo hace un mes, también está desaparecido desde entonces.

Afrin lleva ocupado por Turquía desde marzo de 2918. Los secuestros son una fuente común de ingresos para los mercenarios islamistas del Estado turco. Desde los comienzos de la ocupación de Afrin, las violaciones de los derechos humanos y los crímenes de guerra han permanecido en la agenda de la que una vez fue la región más segura de Siria. Además de una política colonial clásica, Turquía continúa practicando una política de limpieza étnica que ha expulsado a cientos de miles de personas de sus asentamientos ancestrales. Los cambios demográficos en favor de Turquía y sus fuerzas islamistas de invasión, y crímenes como secuestros, tortura, extorsión y asesinato, tienen lugar a diario con el beneplácito de la comunidad internacional.