Activista en Londres: ‘Nuestro ayuno es por la justicia y la libertad’

Nahide Zengin se unió a la huelga de hambre el pasado 14 de marzo desde el Centro de la Sociedad Democrática Kurda en Londres.

En una larga entrevista concedida a The Canary, la activista en huelga de hambre Nahide Zengin ha explicado que el motivo de que esté preparada para pagar cualquier precio es “muy simple. Estamos luchando por la justicia y la libertad de forma pacífica”.

Zengin ha subrayado que la Constitución turca asegura el derecho de los presos a recibir visitas y realizar llamadas telefónicas, así como a tener acceso a médicos, prensa y abogados. Y estos derechos le han sido denegados al líder kurdo Abdullah Öcalan.

Por este motivo, miles de presos y decenas de activistas como Zengin están en huelga de hambre alrededor de toda Europa y Kurdistán.

Nahide Zengin lleva en huelga de hambre en el Centro Democrático Kurdo de Londres desde el pasado 21 de marzo.

“Nuestra huelga de hambre”, ha dicho a The Canary, “nos permite entender más acerca del aislamiento de Abdullah Öcalan. Pensamos profundamente sobre su situación, y generamos mayor empatía hacia él. Esta acción nos muestra la situación real de Öcalan. A veces, saber algo y entenderlo realmente pueden ser cosas muy distintas. En este momento, el cometido de nuestra acción es que el aislamiento de Öcalan llegue a ser entendido por parte de la gente”.

Nahide Zengin ha hablado también sobre su vida en Dersim. “Vengo de una familia política que espera que esta lucha acabe exitosamente. Sé que mi familia me comprende, y eso me hace sentir bien.

En 2004 fui juzgada y sentenciada a 6 años de cárcel por el Tribunal de lo Penal de Adana por cargos relacionados con terrorismo y tuve que marcharme de mi país”.

Al mismo tiempo que estaba siendo juzgada, ha añadido, “dos de mis hermanos eran juzgados a su vez en distintas ciudades. Uno de ellos fue absuelto y el otro tuvo que pagar una multa y fue forzado a realizar el servicio militar. Pero no le dieron una pistola: ¡no le confiaban un arma!.

Ahora, no puedo volver a casa porque el régimen fascista [de Turquía] me define como terrorista. Han destruido el significado de terrorismo, han vaciado la palabra de significado al llamarnos a nosotros así”.

Nahide Zengin vivió en Rojava entre 2016 y 2017. Como dijo a The Canary, comenzó Jinwar, el proyecto de la aldea de mujeres, y algunos proyectos cooperativos y económicos. Regresó cuando el periodista y cineasta kurdo Mehmet Aksoy perdió la vida en Raqqa.

Nahide Zengin, siempre con una sonrisa contagiosa en el rostro para todos los que la conocemos, habló a The Canary sobre la ocupación en las instalaciones de Amnistía Internacional en Londres y la reacción de la supuesta organización de derechos humanos. Llamaron a la policía para evacuar por la fuerza el edificio mientras Nahide Zengin era llevada al hospital.

“Mi presión arterial era alta y corría un alto riesgo de sufrir un ataque cardíaco. El tercer día de la protesta me llevaron en ambulancia al hospital. Cuando estuvimos allí, nos enteramos de la presencia de la policía en el edificio de Amnistía Internacional, por lo que me negué a recibir tratamiento y volví directa para allá”.

En cuanto a Amnistía Internacional, tal vez protagonizó la peor parte de su historia: “Vi a alguien, un hombre en un puesto importante de la organización, apuntando a los manifestantes para que la policía pudiera arrestarlos. Así que intervine y la policía intentó detenerme, pero había mucha gente a mi alrededor que lo impedía. Alguien que no conocía me sostuvo [en sus brazos] y me protegió. Le dije a la policía que mi nivel de potasio era alto y que estaba en riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un derrame cerebral. Su respuesta fue que entonces no debería estar ahí.

Nahide Zengin termina su entrevista con estas palabras: “Quiero vivir: ¿no ves toda esta energía en mí? Pero también estoy preparada para dar mi vida, y esto es igual para mis amigos”.

La entrevista completa se puede leer aquí.