"Resisten por una exigencia justa"

Suleyman Acun, preso en huelga de hambre, tuvo que migrar junto con su familia por la represión de los 90 desde Adana hasta Dargeçit.

Su madre, Mahbube Acun ha expresado que ellos tampoco pueden comer. “El aislamiento debe ser derogada y la huelga de hambre acabará”.

Suleyman Acun tiene 22 años y ha estado en huelga de hambre en la Prisión de Izmir desde el 1 de marzo exigiendo el fin del aislamiento contra el líder del pueblo kurdo.

Suleyman Acun es uno de los siete hijos de una familia que migró desde Adana hasta Dargeçit, Mardin debido a la represión del estado de los 90.

Mahbube Acun ha afirmado que su hijo siempre fue muy considerado y ha trabajado por la juventud desde los 15 años.

“Estamos resistiendo por una exigencia justa”

Mahbube Acun ha dicho que uno de los sueños de su hijo es poder volver a su ciudad natal. “Mi hijo también estaba muy arraigado a su tierra. Tenía una gran admiración por Mardin, le encantaba leer sobre la historia kurda y las calles de su ciudad natal”.

Suleyman Acun ha estado en prisión 3 años y le ha hablado con su familia: “Estamos resistiendo por una exigencia justa. Lucharemos hasta que se cumpla nuestra exigencia. Deberíais alzar vuestra voz fuera. Nuestra acción tendrá éxito si resuena en el exterior”.

Mahbube Acun ha confirmado que su hijo y los demás presos en huelga de hambre ya han perdido mucho peso y que a penas pueden mantenerse en pie. “Tenemos la moral alta, pero cada bocado que comemos se nos atraganta”.