Crímenes contra el derecho internacional en Afrin, en el norte de Siria

Las organizaciones no gubernamentales ECCHR y STJ presentan una denuncia penal ante la Fiscalía Federal alemana por las atrocidades cometidas por las milicias armadas a sueldo de Turquía en Afrin.

Desde 2018, milicias armadas cometen crímenes contra el derecho internacional en Afrin, en el norte de Siria, con el apoyo de Turquía. Por ello, las organizaciones de derechos humanos European Center for Constitutional and Human Rights (ECCHR) y Syrians for Truth and Justice (STJ) han presentado una denuncia penal ante la Fiscalía Federal alemana.

Hace seis años, en enero de 2018, Turquía y sus milicias armadas aliadas del Ejército Nacional Sirio (ENS) comenzaron a bombardear la región de Afrin en la operación militar llamada "Rama de Olivo". La ofensiva militar duró más de dos meses y provocó el desplazamiento de más de 300.000 civiles, la mayoría kurdos. Con el apoyo de Turquía, las milicias armadas establecieron allí un régimen arbitrario que continúa hasta hoy.

"Desde la invasión turca, los residentes de Afrin, especialmente los kurdos y las kurdas, han sido objeto de actos sistemáticos de violencia. Los abusos van desde desapariciones forzosas, detenciones arbitrarias y torturas hasta violencia sexual. La confiscación de los bienes de la población local mediante el saqueo y la ocupación, así como los impuestos exorbitantes, también impiden el regreso de los habitantes desplazados de Afrin y pretenden obligar a huir a los que se quedan", explica Bassam Alahmad, director ejecutivo del STJ.

Las violaciones de derechos humanos cometidas por las milicias pro-turcas e islamistas son crímenes del derecho internacional y también pueden ser investigadas en Alemania de acuerdo con el principio aplicable del derecho internacional. Junto con seis supervivientes de los crímenes, ECCHR, STJ y sus socios presentan hoy día 18 de enero de 2024 una denuncia penal ante la Fiscalía Federal alemana en Karlsruhe pidiendo una investigación exhaustiva de los autores.

"Tres años después de mi salida de prisión, todavía me encuentro en una dolorosa pesadilla. Todo lo que viví en Afrin fue cruel. Porque sé que la población aún tiene que vivir en condiciones similares, me he propuesto dar a conocer al mundo la injusticia que allí se vive con la esperanza de que se haga justicia y de que los responsables rindan cuentas", afirma una superviviente y denunciante.

Hasta ahora, los crímenes del régimen de Assad y de grupos islamistas como Jabhat al-Nusra e ISIS han sido el centro de las investigaciones de la fiscalía federal. El sufrimiento experimentado por la población civil predominantemente kurda en el noroeste de Siria aún no ha sido tratado en absoluto.

"La Fiscalía Federal lleva investigando los crímenes contra los derechos humanos cometidos en Siria desde 2011. El juicio por torturas del Estado sirio ante el Tribunal Regional Superior de Coblenza fue pionero en este aspecto. Pero las atrocidades cometidas por las milicias predominantemente islamistas contra la población kurda en el norte de Siria han sido hasta ahora un punto ciego en estas investigaciones. Esto debe cambiar. Las milicias que gobiernan Afrin han establecido un reino de violencia y arbitrariedad con el apoyo de Turquía", comenta Patrick Kroker, que dirige el trabajo de ECCHR sobre crímenes contra los derechos humanos en Siria.

ECCHR lleva trabajando en los graves crímenes cometidos en Siria desde 2012. Junto con un centenar de supervivientes de torturas y organizaciones socias sirias y europeas, ECCHR ha presentado varias denuncias penales en Alemania, Austria, Suecia y Noruega contra miembros de alto rango del aparato de seguridad sirio.

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