Irán ejecuta a un preso kurdo en Urmia

Kamran Sheikheh es ejecutado en Urmia tras casi 15 años detenido. El kurdo, de 39 años, era uno de los siete presos de conciencia condenados a muerte en un juicio conjunto por «extender la corrupción en la tierra» (efsad-e fel arz) en Irán.

PENA DE MUERTE

En Rojhilat (Kurdistán Oriental), un activista kurdo suní ha sido ejecutado tras pasar casi 15 años en cárceles iraníes. Según la Red de Derechos Humanos del Kurdistán (KHRN), Kamran Sheikheh fue detenido en 2009 y acusado de poner en peligro la seguridad nacional y de propaganda contra el sistema islámico.

El hombre, de 39 años, ha isdo ahorcado en una prisión de Urmia, informó la ONG. El poder judicial del régimen iraní aún no ha hecho comentarios sobre la ejecución.

Sheikheh, natural de Mahabad, era uno de los siete presos de conciencia kurdos condenados a muerte en un juicio conjunto por «extender la corrupción en la tierra» (efsad-e fel arz). La condena también estaba relacionada con el asesinato en 2008 de un clérigo en Mahabad, del que se culpó a los activistas suníes, que negaron sistemáticamente las acusaciones a lo largo del juicio. También negaron las acusaciones de ser miembros de un grupo «salafista».

El caso de los siete activistas pasó por varias apelaciones desde el primer veredicto en 2018, y el Tribunal Supremo de Irán no confirmó la pena de muerte hasta 2020 –según la KHRN, bajo presión del Ministerio de Inteligencia.

Los seis co-acusados de Sheikheh, Ghassem Abasteh, Ayoub Karimi, Davoud Abdollahi, Farhad Salimi, Anvar Khezri y Khosrow Besharat, han ido siendo ejecutados uno a uno desde el año pasado.

Según la KHRN, Sheikheh y sus compañeros fueron sometidos a graves torturas durante su detención para obligarlos a confesar. Los métodos de tortura incluían, al parecer, palizas, colgamientos del techo, simulacros de ejecución, privación del sueño y otros tipos de tortura psicológica. Todos ellos fueron detenidos entre diciembre de 2009 y enero de 2010 e inicialmente permanecieron recluidos durante meses en un centro de detención del Ministerio de Inteligencia en Urmia. Uno de ellos, Anvar Khezri, que fue ejecutado en Karaj en mayo, incluso intentó suicidarse por no poder soportar más las torturas.

288 ejecuciones este año en Irán

Según la ONG Iran Human Rights, al menos 288 personas han sido ejecutadas por el régimen iraní desde principios de 2024. El año pasado, la cifra superó las 850 personas, la más alta desde 2015. Las ejecuciones relacionadas con las protestas del movimiento «Jin, Jiyan, Azadî» tras el asesinato de la mujer kurda Jina Mahsa Amini bajo custodia policial en otoño de 2022 provocaron protestas internacionales especialmente grandes.

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