Las mujeres de las Filipinas en lucha por sus derechos

En ANF hemos aprovechado la visita de Mary Joan Guan, defensora de los derechos humanos y activista feminista, para poder hablar con ella y conocer mejor la realidad de las Filipinas

Mary Joan Guan es de Filipinas y es la Directora Ejecutiva del Centro de Recursos para Mujeres (CRW), una organización de investigación y formación que forma parte de la organización nacional de mujeres GABRIELA.

Guan tiene más de dos décadas de experiencia en la defensa de los derechos humanos, así como en realizar investigaciones y en llevar a cabo tareas educativas sobre cuestiones concernientes a las mujeres, la infancia y otros asuntos socio-políticos. Como activista y mujer filipina, su mantra es el de servir al pueblo. Guanes cree que el mejor camino para conseguir el empoderamiento de las mujeres es a través de la consolidación de un movimiento de base de mujeres de clase trabajadora, unido con el resto del pueblo y trabajando juntos por la solidaridad internacionalista.

Desde ANF hemos querido hablar con esta luchadora  aprovechando su participación en la tercera sesión de la Conferencia Internacional de Mujeres de Frankfurt que se ha estado celebrando estos días.

Has estado trabajando por la unidad de las mujeres durante años

Sí, GABRIELA es el resultado de ese intento de construir una alianza entre organizaciones de mujeres diversas en las Filipinas. Estamos tratando de construir una alianza amplia y de llegar a las mujeres también en otros países.

¿Cómo es tu relación con el movimiento de mujeres de Kurdistán?

Admiramos mucho a las mujeres kurdas. Creemos que han mostrado un coraje y una solidaridad encomiables en su lucha por los derechos humanos. De hecho, creo que son un ejemplo para las mujeres que trabajan por el reconocimiento de los derechos humanos.

¿Cómo resumirías los principales problemas de Filipinas?

Diría que el principal problema es el Presidente Rodrigo Duterte. Ya que ha estado librando 4 guerras distintas en nuestro país: la primera contra los pobres, a pesar de que él la llama la ‘guerra contra las drogas’, pero las victimas son siempre las personas pobres; la segunda guerra es la que él llama ‘la guerra contra el terror’ que es de hecho una guerra contra el pueblo de Mindanao, y especialmente la población musulmana; la tercera guerra es la guerra contra los activistas por los derechos humanos, ya tenemos muchos defensores de los derechos humanos asesinados y heridos, y el presidente está haciendo campaña para reinstaurar la pena de muerte; la cuarta guerra es la guerra contra las mujeres, que es evidente no solo por la políticas implementadas por el presidente sino también por sus comentarios machistas y chovinistas.